martes 21 de octubre de 2008

¿Y quién era yo?



  • Cada siete segundos, una persona en el mundo olvida quien es y hacia dónde va a causa del Alzheimer y, aunque las causas se desconocen, la medicina enfoca los esfuerzos en una cura que aún no llega.


Por Diana Lucía Salas

Sus ojos están perdidos. Esta mañana Allie no quiere nada: no quiere desayuno, no quiere la luz del día, no quiere visitas, no quiere a su esposo. Está molesta porque le cuesta comprender dónde se encuentra. Elige entonces “no preferir nada”.

Más tarde, y como todos los fines de semana, estrechará la mano de sus tres hijos con un efusivo “mucho gusto en conocerlos” y se retirará a su habitación a dormir una siesta....

Ellos tendrán frente a sus ojos a una madre que nos los reconoce, una madre que no sabe quienes son.

Y aunque esta no se trata más que de la descripción de una víctima del Alzheimer en la película: The Notebook, se convierte actualmente en una realidad que acompaña a más de 25 millones de personas en todo el mundo.

Está claro; ninguna enfermedad es sinónimo de una buena noticia, sin embargo, cuando de Alzheimer se trata, cualquier esperanza parece esfumarse por la puerta del recuerdo y de la razón.

Quien lo sufre sabe de inmediato que poco a poco no reconocerá a sus seres queridos más allá de lo que identifica a cualquier extraño que se acerque a su casa para vender algún producto.

El panorama se oscurece aún más desde el ámbito del tratamiento, pues la medicina, en toda su evolución, aún es incapaz de brindar una luz de esperanza a un mundo que se oscurece poco a poco.

A pasos de la oscuridad

El Alzheimer es considerado una forma de demencia incurable que se agrava poco a poco.



El síntoma más evidente es la pérdida de memoria aunado al detrimento progresivo de la orientación, lenguaje, relación espacial, juicio.

También se caracteriza por cambios de personalidad, trastornos del humor, ideas delirantes, alteraciones de la sexualidad, agitación, beligerancia, insomnio y dificultades para realizar normalmente lo cotidiano, según explica José Manuel Martínez Lage en su libro Rudimentos sobre la enfermedad de Alzheimer.

La enfermedad se desarrolla en tres etapas: primera, intermedia y avanzada, sin embargo los síntomas dependerán de las particularidades de quien experimenta este padecimiento.

Para combatir

Aunque las causas de esta enfermedad aún se desconocen, usted debe prestar especial atención a síntomas como la desorientación, cambios en el humor o en el comportamiento, pérdida de iniciativa y la personalidad, entre otros, que son parte de los 10 signos de alarma identificados por Alzheimer's Association.

En caso de sospechar que algún familiar pueda experimentar el padecimiento acuda al médico lo antes posible para obtener un diagnóstico y tratamiento, busque apoyo, infórmese y eduque al resto de su familia.